Nociones sobre la cata del vino.

Presentación y servicio del vino.

Elija el vino que guste, que esté sin agitar y a una temperatura correcta:

Tintos crianza/reserva: 16°-18°C
Tintos ligeros y jóvenes: 12°-14°C
Rosados: 8°-10°C
Blancos secos, semi secos: 6°-8°C
Cavas: 4°-6°C

Al descorchar las botellas, corte la cápsula por debajo de la marca situada en el gollete y limpie la parte descubierta. Use un buen sacacorchos sin llegar a taladrar el tapón del todo para evitar que caigan partículas de corcho en el vino. Después de sacarlo huélalo y compruebe que no haya olores extraños o desagradables. Use copas limpias y transparentes, llenándolas en su tercera o cuarta parte y cogiéndolas por el pie o la base de la misma. El local donde se cata debe de estar limpio, tener una buena iluminación, sin olores fuertes (tabaco, perfumes, etc.), silencioso y sobre mesas con superficie blanca. Para catar es aconsejable estar en buen estado de salud, relajado y mejor en ayunas o con buen apetito. Si fuma deje al menos un margen de media hora desde el último cigarro.



Iniciación a cata de vinos.

BLANCOS ROSADOS TINTOS
Amarillo dorado Rosa frambuesa rojo violeta
Amarillo pálido Rosa fresa Rojo púrpura
Amarillo verdoso/dorado Rosa grosella Rojo granate
Amarillo verdoso/pajizo Rosa salmón Rojo cereza
Amarillo caoba Salmón Rojo rubí
Amarillo pardo Piel cebolla Rojo teja
Amarillo dorado   Rojo castaño
    Marrón
1. Fase visual: limpieza, color e intensidad.

 

Tintos crianza/reserva: 16°-18°C

Los vinos límpidos y brillantes se caracterizan por la ausencia de partículas en suspensión que sean perceptibles por el ojo humano. Esto se hace posible al interponer el vino entre el ojo y una fuente luminosa (por ejemplo una bombilla, luz natural...). Según este criterio, los vinos se clasifican en: Turbios, son vinos en los que se ven claramente partículas en suspensión; Opalescentes o mates, son vinos que tienen una ligera turbidez, y una total ausencia de brillo; Transparentes y limpios, son aquellos que están perfectamente limpios, pero sin llegar a un estado de brillantez; Brillantes; son vinos que reflejan gran cantidad de luz. En los vinos blancos embotellados, una característica que predomina mucho es el color. Es de las percepciones más importantes de la fase visual y se debe apreciar con el vino en reposo. Presentamos a continuación una gama de colores (simple) que vamos a encontrar en la mayoría de los vinos.

2. Intensidad del color.

Además del color de los vinos, también hay que describir la intensidad del color de estos. En orden ascendente, se suelen utilizar los siguientes términos:

- Débil
- Ligera
- Media
- Intensa
- Fuerte

Cómo mirar el color: conviene que la sala o habitación donde estemos se encuentre bien iluminada, es decir, sin excesos ni defectos de luz, ni luces de colores.
Al iniciar el examen visual inclinaremos la copa (con un 30-40% de vino sobre su capacidad) sobre un fondo de color blanco (papel, tela, etc.) para ser más objetivos. Una vez hecho esto se distinguen tres zonas cromáticas:

1. Capa fina: su color nos indica la madurez del vino. En los vinos jóvenes este es violáceo y, a medida que envejece, la capa se ensancha y vira a tonos rojo-teja y marrones.

2.Capa intermedia: Esta capa se ensancha y decolora a medida que el vino envejece.

3.Ojo: Es la parte más extensa y donde se observa la intensidad de color del vino.




3. Fluidez y efervescencia.


Fluidez. Se refiere a la viscosidad del vino que se aprecia al girar la copa. Cuando dejamos de girar la copa en el vidrio se forman las denominadas lágrimas, que guardan relación con el cuerpo y el contenido alcohólico del vino.

Efervescencia. Es una característica propia de algunos vinos, especialmente los espumosos (como los cavas y champagnes) y de algunos blancos y rosados jóvenes y que se observa en la intensidad del color del vino.


4. Fase olfativa

Después de la fase visual, viene la fase olfativa que la forman tres etapas:

1.- Se procede a oler el vino, sin mover la copa. Apreciaremos básicamente la intensidad aromática.

2.- Movemos ligeramente la copa en círculos, pero sin romper el líquido. De esta forma, favorecemos la evaporación de los aromas. Seguidamente pasamos a oler el vino y a captar sus aromas.

3.- Esta etapa no siempre es necesaria. Consiste en agitar la copa de forma más contundente (tapándola con la mano si es necesario),y después oler. De esta manera se resaltan algunos aromas defectuosos que hayamos podido intuir, o percibir, en la fase anterior.


5. Fase olfativa-clasificación de los aromas

Los aromas que podemos encontrar en los vinos se clasifican de la siguiente forma:

1.Aromas primarios: Son aromas que provienen de la uva, también llamados varietales, que después de una cuidada vinificación siguen presentes en el vino. Principalmente encontramos aromas de las siguientes series:

-Flores
-Frutas
-Vegetales
-Especias

2.Aromas secundarios: Estos aromas, al contrario que los anteriores, no existen en la uva, estos se originan en la fermentación.

-Alcoholes, como el etílico
-Lácticos, como la mantequilla
-Ácidos grasos, como el jabón o la cera
-Aldehídos, como la levadura o el pan
-Esteres

3.Aromas terciarios: También denominados aromas del bouquet. Normalmente se desarrollan en la fase de envejecimiento o crianza en barricas, a la que son sometidos algunos vinos. Estos aromas pertenecen a las siguientes familias:

-Animal, como el cuero
-Vegetal seco, como el tabaco
-Torrefactos, como el café o el cacao
-Frutos secos, como nueces o avellanas



6. La rueda de los aromas


Haga clic para aumentar la imagen



7. Fase gustativa

Después de las fases visual y olfativa, pasamos a la gustativa:

Ataque.-son las primeras impresiones que se notan al introducir el vino en la boca. Prestaremos atención a la sensación de picor (presencia de burbujas), sabor dulce, la untuosidad, la acidez y la astringencia. En la cata del vino no se perciben los cuatro sabores al mismo tiempo (dulce, salado, ácido, amargo), sino que van percibiéndose unos después de otros. El catador ha de estar muy atento a esta modificación progresiva de las sensaciones.

Evolución.-En esta etapa moveremos el vino con suavidad por la boca, durante unos segundos. Trataremos de observar la evolución del vino en cuanto a sabores y aromas retronasales, y en general todas las sensaciones percibidas en este tiempo.
Postgusto o retrogusto.-También llamado final de boca. Una vez tragado el vino o escupido, expulsaremos el aire por la nariz y analizaremos las impresiones dejadas. Durante un tiempo, vamos a percibir las mismas sensaciones que cuando teníamos el vino en la boca.

En función del tiempo que dure el postgusto el vino se puede clasificar en:

-Vino corto
-Vino mediano
-Vino largo
-Vino muy largo